El retrato de Dorian Gray

Oscar Wilde
Cuando se publicó El retraro de Dorian Gray, los críticos reaccionaron como de costumbre acusando a su autor de inmoralidad. Wilde se defendió diciendo que su novela era "una verdadera obra de arte" de la que se desprendía una importante lección ética. (En realidad estaba parafraseando su propio prólogo, donde se contiene la célebre frase: No hay obras moralmente buenas o malas, sino bien escritas o mal escritas.) El tema de la consecución de la eterna juventud a cambio del alma era entiguo, y Goethe lo había resucitado a principios de siglo con su Fausto. Pero Wilde supo darle tal tono de melancolía y desasosiego, que un siglo después sigue fascinándonos.
Llibre
Fons general
Planta 3 - Fons General
Ficció
Novel·la
febrer, 2014
Juvenil